El hotel en general está bien y cumple para una estadía corta, aunque se nota que es una propiedad con varios años y que podría beneficiarse de una renovación en algunas áreas.
El proceso de check-in fue bastante lento; tuvimos que esperar más de lo esperado a pesar de que había dos personas en recepción y únicamente una estaba atendiendo. En recepción ofrecen agua y aparentemente algún tipo de jugo como cortesía, aunque durante nuestra llegada el dispensador de jugo estaba vacío.
Antes de llegar solicité específicamente una cama king y me confirmaron que estaría disponible, sin embargo al hacer el check-in nos asignaron una habitación con cama queen, lo cual fue un poco decepcionante.
El aire acondicionado funciona, aunque no enfría completamente, especialmente si se busca una temperatura realmente fresca. También recomendaría instalar cortinas tipo blackout, ya que durante la noche entra bastante luz desde los pasillos, afectando el descanso.
El desayuno fue correcto, aunque con muy pocas opciones disponibles. Otro punto a mejorar definitivamente es el internet, ya que fue bastante lento y en varios momentos dejó de funcionar.
En general, la experiencia fue aceptable, pero hay varios detalles operativos y de mantenimiento que podrían mejorar significativamente la experiencia del huésped