Es un sitio diseñado para gente joven, flexible, dispuesta a estar en lugares muy chiquitos y con muy poco equipaje.
No esperen el desayuno europeo… te dan una lonchera con un jugo, un yogurth, poco de granola y una manzana para que te la lleves de paseo.
Todo lo demás se cobra por separado.
Compartes duchas y baños, hay lockers para guardar tu equipaje en el primer piso, dicen que tienen aire acondicionado pero tú NO regulas la temperatura.
Esto NO es apto para claustrofóbicos y sería muy complejo para personas no atléticas porque o duermes a nivel del piso o hay que subir escaleras para llegar a tu cama (eso después supimos que era un hub).
Como experiencia aventurera y por lo céntrico del lugar palomeado, pero no sería un lugar que buscaría de nuevo para descansar, tuve realmente mucho calor y por más que me quejé no hubo respuesta.