En una habitación pequeña con cama doble, metieron un sofá cama, doble también.
No se podía abrir la puerta del balcón, y no se podía abrir el refrigerador, porque la cama no lo permitìa. No es una habitación triple, que fué lo que me ofrecieron, es una doble hechiza, con poco espacio. No hay donde poner las maletas, no hay closet, cuatro ganchos encima del refrigerador, no hay cajones, unas repisas de 15 cms para acomodar tus cosas. Casi no podíamos movernos en la habitación. Lo único decente era el baño, espacioso, buena luz, buena ventilación, el lavabo estaba tapado cuando llegamos, la plancha que pedí estaba quemada, lograron darme una decente el último día. Solo aceptable para dos personas. Yo no volvería ni de chiste, por lo que pagué pude haber estado mucho mejor. No tiene restaurante, ni cafetería. Y la atención, fuera de una chica muy atenta, los dos hombres que nos tocaron, bastante desinteresados en ayudarnos. Muy decepcionada.