La propiedad estaba limpia y muy bien ubicada, junto al río, lo que permite disfrutar de un entorno natural y tranquilo. Los domos cuentan con calefacción, hervidor de agua y refrigerador, detalles que hacen más cómoda la estadía. Además, la temperatura del agua de la tinaja se puede regular fácilmente y cada domo dispone de estacionamiento designado.
Las piscinas son amplias, aunque reciben bastante público. El personal fue amable y entregó explicaciones claras sobre el funcionamiento de las instalaciones.
El desayuno es básico, pero ofrece variedad de quesos, huevos, pan, yogurt, jugos envasados, café de grano, leche y chocolate caliente. También incluye dos opciones de pastelería, aunque estas no estuvieron a la altura del resto de la oferta.
En general, es una buena alternativa para disfrutar de la naturaleza, descansar junto al río y aprovechar las instalaciones termales.