La esperienza ha sido horrible. La cama de matrimonio era minúscula, cabían dos personas pero super apretadas. Las almohadas parecía que estaban a medio rellenar.
El baño no tenía ganchos y nos dejaron solo medio rollo de papel higiénico.
Nos dejaron únicamente un par de toallas y no había información respecto al cambio de sabanas ni de las toallas mismas.
La cocina estaba equipada con lo justo y no había ni aceite ni sal.
Por otro lado, la insonorización era pésima, las puertas solo cerraban con un portazo, la alarma de incendios sonó a la mañana siguiente de entrar entre las 07:00-08:00 y se mantuvo alrededor de media hora. El ultimo día volvió a sonar y también tardaron en apagarla.
Una parte del edificio, oculta a primera vista, estaba en obras por lo que nos hemos pasado todos los días oyendo los malditos taladros.
En resumen, una pésima experiencia, para nada recomendable.