Opinión verificada
6/10 Buena
19 de agosto de 2026
El lugar es muy bonito, el Glamping muy agradable. El desayuno rico y el personal intenta hacer lo mejor posible.
El problema es el ruido q generan los demás huéspedes y q no se le le pongan límites. Todas las noches los huéspedes del mismo alojamiento y de los alojamientos circundantes ponen música estruendosa a todo volumen sin limites, perfectamente apagan a las 7 - 8 de la mañana del siguiente día. Muy difícil dormir y descansar de verdad. No hay cultura de respeto por los demás. Por la noche no se queda nadie encargado en el alojamiento, así q si uno tiene algún problema nadie responde.
Los Glamping no tienen seguridad, cualquiera podría entrar fácilmente. Así q personas con música estruendosa, tomando, explotando pólvora porque si, etc toda la noche, no generan precisamente un ambiente q se perciba del todo seguro, como para considerar volver.





















