La atención es magnífica por parte de todo el personal, la señora que limpiaba las habitaciones del 701 en adelante es muy atenta y amable, los servicios del hotel son los que deben actualizarse, si bien la alberca al aire libre es grande, el agua está turbia y llena de bichos que permanecieron más de dos días, la comida del restaurante no es la mejor, las porciones son pequeñas, les falta sazón y el precio es el esperado para un hotel en esa zona, las habitaciones son grandes pero las almohadas y colchones necesitan renovarse, el servicio de limpieza es eficiente, los baños son amplios, es un gran lugar pero le falta mucha inversión para retomar la elegancia de antaño, si lo que quieren es un lugar para dormir sin grandes lujos, es un buen lugar, todos los que laboran ahí son amables, desde el que cuida el estacionamiento trasero hasta los que hacen de coordinadores o gerentes, el temazcal funciona bien, las albercas techadas también aunque igual que la exterior, el agua se ve turbia, los espacios para estar al aire libre y descansar son variados, bajo techo o árboles, el acceso a la playa es cercano y de fácil traslado, recomendado si les gusta la historia, está cerca de plaza Américas y el WTC, 5 minutos a pie. Si lo que quieren es lujo, elevadores o pantallas gigantes en las habitaciones, este no es el lugar, aunque el wifi funciona excelente con gran velocidad. En general un gran lugar que el tiempo va deteriorando más rápido de lo que van resanando.