Nuestra experiencia en este hotel fue bastante decepcionante, especialmente considerando los precios que cobran.
Al llegar a la habitación, nos encontramos con que no había secador de pelo y que el ambiente tenía un fuerte olor a desagüe. La limpieza dejaba mucho que desear: había pelos y un olor desagradable en la habitación.
Otro punto que nos sorprendió negativamente fue el estacionamiento. Al llegar, nuestro vehículo fue ubicado bajo techo, pero al despertar nos encontramos con que lo habían trasladado a otro estacionamiento, lejos y al aire libre, sin que se nos informara previamente.
El servicio también fue deficiente. Hay poco personal disponible, las respuestas a las consultas son lentas y cualquier solicitud parece convertirse en un problema. El servicio a la habitación demoró demasiado y la atención en los restaurantes tampoco estuvo a la altura. Además, muchos de los productos que aparecen en la carta no están disponibles, lo que termina siendo muy frustrante para el huésped.
En general, los precios son excesivamente elevados para la calidad del servicio, la limpieza y las instalaciones que ofrecen. Da la impresión de que cobran por todo, aprovechándose de los huéspedes, sin entregar una experiencia que justifique esos valores.
No recomendaría este hotel. Por el precio que se paga, uno espera limpieza, buena atención y servicios acordes, pero lamentablemente nuestra experiencia estuvo muy lejos de eso.