Sinceramente llegamos aqui por accidente...
Ibamos de camino al norte, y reserve el hotel porque incluia tina de hidromasaje y estaba a un buen precio...
Pero la verdad es que he quedado fascinado con este lugar, Carmen la recepcionista fue increíble con nosotros, y el resto del personal del hotel también, siempre dispuestos a ayudarnos en todo lo que necesitaramos. Los cuartos extremadamente limpios, bien cuidado todo, y se siente una habitación generosa con el huesped.
El pueblo es encantador, nos toco casi a nosotros solos, todos son muy amables, la comida es muy buena, está lleno de historia y gente amigable.
Agradezco mucho a este hotel, porque fue una parte importante de que mi viaje por el país se haya vuelto una experiencia inolvidable.
Espero volver pronto.