1er día nos dan una habitación con un colchón totalmente arqueado. Nos quejamos y nos cambian de habitación, ya sólo debíaqiedar libre una de discapacitados que es la que nos dieron. Las ventanas no se pueden abrir para ventilar (ni huéspedes, ni personal) lo que hace que tengan un olor fuerte (en las fotos del hotel se ve otra habitación diferente a la que nos tocó donde tampoco parece que se puedan abrir por la alturade la cama). Da la impresión de mal proyectado como hotel.
Esa noche mucho ruido del exterior, como la noche siguiente. Tras la 1ra noche, que habíamos salido por temple bar hasta tarde, sobre las 9 sonó 3 veces la alarma (de incendios...) de la habitación cada varios minutos. Tras llamar a recepción, parecía una falsa alarma y nos dijeron que nos avisarían si teníamos que desalojar.
En el bar/cafetería, como en recepción, personal muy amable. El desayuno que hicimos bien y unas pintas que nos tomamos muy bien también.
En resumen, es un hotel que necesita que le den cariño para ser mejor (no han quitado ni humedades del baño, ni salpicones de pintura de puertas...).