Una ubicación privilegiada y un trato excelente, pero con aspectos a mejorar para un hotel de cinco estrellas.
Lo más destacable del hotel es, sin duda, su entorno, su ubicación privilegiada y el excelente trato de todo el personal, siempre atento y profesional.
En cuanto a la gastronomía, los restaurantes son correctos, pero están lejos de la experiencia que ofrecía Els Brancs cuando contaba con una estrella Michelin.
Aspectos a mejorar:
- Seguridad en la piscina: Las escaleras de acceso al vaso resultan resbaladizas, ya que están revestidas con el mismo gresite que las paredes. Es un aspecto importante que debería revisarse para evitar posibles accidentes.
- Textil: Los albornoces y las toallas presentan un desgaste considerable, impropio de un establecimiento de esta categoría.
- Oferta gastronómica informal: Se echa de menos la posibilidad de comer o cenar algo más sencillo, como un sándwich, unas tapas o algún plato ligero, sin necesidad de recurrir siempre a los restaurantes.
- Confort de las habitaciones: Sería recomendable disponer de una carta de almohadas, un detalle que considero bastante razonable en un hotel de cinco estrellas.
En definitiva, un hotel con un entorno espectacular y un equipo humano excelente, pero con algunos detalles de mantenimiento, confort y servicios que deberían estar más cuidados para ofrecer una experiencia plenamente acorde con su categoría.