Lo mejor, sin duda, el personal: todos de 10, amables y profesionales. Una pena que el resto no esté a su altura.
Reservamos para 3 adultos, pagando 168,90 € extra por el tercero. Conocíamos las dimensiones, pero no el pésimo equipamiento: solo DOS pequeños cajones para tres personas, sin cómoda, ni mesillas, sin sitio para las maletas y cero almacenamiento en el baño. No había ni dónde dejar un simple gel de ducha. Tuvimos que comprar cajas de plástico para guardar ropa interior y productos de higiene. Inaceptable en una habitación vendida como triple. Un par de personas del hotel que vieron la habitacion nos preguntaron porque no habiamos reservado una habitacion triple... el chiste se cuenta solo.
La atención a nuestra queja fue nefasta.
El Todo Incluido estándar nos pareció muy mediocre para un 4*: 3,50 € AL DÍA por alquilar una toalla, horario de 11 a 23 h, café decente de pago y muchas bebidas fuera , como un simple granizado de máquina ... Existe un Todo Incluido Plus, pero aun así nos pareció una oferta muy pobre para la categoría y el precio.
Personal de 10; habitación, gestión de la queja y Todo Incluido, muy por debajo de un 4 estrellas.