En general, hotel correcto, bastante agradable, pero no está a la altura de otros 4 estrellas por varios motivos, y eso sí, a pesar de la amabilidad de recepción:
- Desayuno correcto, pero algo limitado para un hotel de esta categoría en cuanto a oferta de productos y variedad. Por ejemplo, sin huevo plancha, tortilla francesa, algo de pescado… mucho embutido, y poca opción caliente.
- Insonorización mejorable, y lamentable el hilo musical en los pasillos que se oye dentro de las habitaciones. El personal de limpieza es también muy ruidoso, dando golpes con las aspiradora contra las puertas.
- Habitaciones correctas, pero espacio limitado, sobre todo zona de trabajo; mesa muy pequeña y repleta de objetos que apenas dejan poner un portátil.
- Lo peor es el parking, con multitud de curvas cerradas que apenas dejan maniobrar. Este aspecto supuso un problema al tener una furgoneta, y a pesar de llamar con anterioridad al hotel para confirmar que se podía acceder. Solamente mencionaron la altura, sin mucha seguridad sobre el máximo y margen frente a lo indicado en la web, pero no dijeron nada más. Por ello, el primer día casi se queda el vehículo encajado, y el segundo tuve que aparcar en el Catalonia, obviamente, pagando un servicio con el que ya contaba en el Occidental.
Es mi tercera experiencia con hoteles Occidental, y desgraciadamente, nunca han cumplido las expectativas, por lo que no creo que repetiré.