Todo muy limpio, el personal superamable con un trato totalmente personalizado por parte de la dueña M.José. Nos mostró los pasadizos y nos contó su historia. Nos encantó tanto la corta visita como su forma de transportarnos al pasado. Se nota que adora su tierra y siempre dispuesta a ayudarte en todo. La situación del hotel inmejorable a 3 minutos del parking gratuito de la estación de tren, y subiendo por el ascensor que da a la calle de enfrente del hotel, a 2 minutos de la plaza del torico, a 5 del mausoleo de lis amantes, a 5 de la catedral a 10 minutos del acueducto...el hotel está adosado a la iglesi de El Salvador, y si tienes suerte, como nosotros, puedes ver desde tu habitación la torre de El Salvador, maravillosa. En fin que más decir, que en cuanto podamos volveremos sin ninguna duda!!!