El hotel tiene buena apariencia general y se nota que intentan mantenerlo en buenas condiciones. La habitación es amplia, con baño de buen tamaño, clóset y mobiliario adecuado. Sin embargo, la limpieza no estaba a la altura: el piso tenía pequeños pedazos de papel, pelusa y partículas de tierra. Además, al entrar encontré una cucaracha caminando sobre el tocador. Al reportarlo en recepción, me respondieron: “Donde no hay una, no hay dos”, una respuesta poco apropiada.
La aislación acústica también fue deficiente: las conversaciones de la habitación contigua se escuchaban con tanta claridad que parecían estar dentro de mi propia habitación, lo que resultó bastante incómodo y me hizo sentir que mi propia conversación podía escucharse igualmente.
También intenté solicitar room service, pero el código QR del menú no funcionaba. Contacté al hotel por WhatsApp; me preguntaron mi habitación y dijeron que responderían en unos momentos. Nunca lo hicieron.
Buenas instalaciones, pero la limpieza, privacidad acústica y atención al huésped dejaron que desear.