Nuestra experiencia en Las Luciérnagas fue realmente muy especial. Desde antes de llegar, la comunicación con Juan Carlos fue excelente; nos dio todas las indicaciones con claridad y siempre fue muy atento.
La propiedad es hermosa: los jardines están impecablemente cuidados y se nota el detalle en cada rincón. Nos hospedamos en la suite El Crepúsculo con terraza y fue perfecta. La habitación es acogedora, con todo lo necesario y más: espejo de aumento, secadora, microondas, frigobar, cafetera, libros… todo pensado para una estancia cómoda. La chimenea fue un gran plus; la encendimos por la noche y creó un ambiente espectacular, con una vista preciosa al bosque.
El desayuno estuvo delicioso y muy bien servido. Como único punto a mejorar, el café podría ser un poco mejor.
Sin duda, es un lugar ideal para descansar, desconectar y disfrutar de la tranquilidad.