Hotel espectacular, en medio de la selva, habitaciones enormes, camas comodas y muy bién decoradas y buen mantenimiento. La piscina genial, agua fresquita i amacas tapadas para el sol, toallas. Pudimos estar en la piscina despues de la visita a calakmul y refrescarnos, hay una ducha también para cambiarte, fue genial. Solo un inconveniente, teníamos dos habitaciones y una estaba muy lejos de la otra en otra ala porque es muy grande,..
Lo peor el restaurante, no hay nada allí y todos los huéspedes cenan allí, tienen una carta muy reducida y se acabó la mitad de ellos, precio caro comparado con la habitación. Desayuno normal, esperábamos más, te traen un menú que poco puedes elegir, no hay buffet.
En general pero lo recomiendo. Ideal para visitar calakmul avprimera hora de la mañana, esta a unos 15’.