Mi estancia fue muy agradable. El diseño del hotel es precioso y realmente logra que conectes con la naturaleza y desconectes de la tecnología. Las habitaciones son muy bonitas y están bien integradas con el entorno, además de que las actividades permiten disfrutar de la fauna y la tranquilidad del lugar, haciendo la experiencia única.
El personal del hotel y del restaurante fue siempre muy amable y atento, y la comida fue espectacular, uno de los aspectos que más disfrutamos durante la estancia.
Como áreas de oportunidad, considero que la regadera podría tener mayor privacidad, ya que mi habitación estaba cerca de otra villa y del restaurante, por lo que no me sentía completamente cómoda. También noté que la recámara principal tenía poca iluminación debido a los árboles y a la luz tenue del cuarto, lo que dificultaba leer o realizar otras actividades, como los juegos de mesa. Además, sería un gran detalle incluir una cafetera en la habitación para disfrutar un café o té mientras se aprecia el entorno.
Finalmente, sugeriría revisar la información publicada en las plataformas de reservación, ya que en mi caso el desayuno aparecía como incluido, pero al llegar al hotel nos informaron que no era así. Más que un problema con el personal, fue una confusión derivada de la información mostrada. En general, fue una experiencia muy bonita y recomendaría el hotel a quienes buscan descansar y conectar con la naturaleza.