Una experiencia súper memorable.
La habitación nos encantó: gran iluminación, diseño y disposición de espacios. El jacuzzi fue perfecto para disfrutar durante horas: el agua se mantuvo siempre calientita y estar rodeados de naturaleza hizo mucho mejor la experiencia. Pierdes la noción del tiempo y experimentas tranquilidad y paz al máximo.
La cama y las almohadas deliciosas, de las mejores que hemos disfrutado.
La atención de Mariana y Fátima fue excepcional: me ayudaron a planear y llevar a cabo una sorpresa que encantó. Muy atentas y amables, desde días previos a que llegáramos, así como durante la estadía.
Nos tocaron días súper lluviosos, por lo que no conocimos la sección de alberca del complejo (sólo la vimos tapada), seguro que con un mejor clima está padre disfrutar un tiempecito ahí, ya que tiene el bar a pasos y espacios para tomar el sol. Sin embargo, aún con lluvia, uno puede estar en el jacuzzi de la habitación sin problema.
Hay servicio a la habitación y una máquina Nespresso (con 4 cápsulas).