Hotel nuevo, muy bien ubicado frente a primera línea de la playa de Poniente. Hall muy amplio y muy bien decorado y confortable con habitaciones muy cómodas. Personal muy amable y atento. Hemos acusado la reciente apertura del hotel, en el sentido de que faltaba limpieza de la obra en algunas zonas del hotel (parking, diversas ventanas y ventanales). La terraza donde se ubica la piscina grande muy bonita y con unas vistas preciosas. Un acierto que los camareros en momentos puntuales, se acerquen a la gente que bañándose en la piscina pueden tomar algo muy fresquito. Lentitud a la hora del check-in. Como salimos con la comida del último día, tuvimos que dejar la habitación antes y al entregar las tarjetas de la habitación no pudimos acceder a la piscina pequeña (a pesar de comunicarlo en recepción nos dijeron que no se podía, cuando nos vendieron que podríamos hacer uso del hotel a pesar de haber entregado ya las llaves), al igual que como la bebida se paga a parte, al haber devuelto ya las llaves, se tienen que fiar de la buena fe de los clientes para que pasen a abonar el gasto en la recepción antes de marcharse. En el buffet se puede mejorar (por parte de algunos cocineros), la presencia del plato que preparan. La bebida estaba superfria, lo cual se agradece en días de mucho calor. Entendemos que con un poco más de rodaje y el hotel completamente terminado, mejorará muchísimo respecto a la experiencia que nosotros hemos podido disfrutar..