De no ser por el aseo sería un buen hotel, porque está ubicado al lado de la estación del metro, la comida está bien, el personal es servicial (solo una persona de la recepción no lo fue), el aire acondicionado funciona, el check in y check out fue rápido. Dejan bolsitas para hacerse te y una tetera eléctrica en la habitación, la cual funcionaba bien. Lamentablemente el hotel es viejo y hay elementos que no se tocan al hacer el aseo como las cortinas o el plaid (pie de cama), los cuales están llenos de polvo. Tiene algunos cuartos que huelen a húmedo porque no les llega mucho el sol. El primer cuarto que me dieron tenía hormigas, gusanos e insectos pequeños en las sábanas; cuando pedimos el cambio de cuarto nos dieron uno sin insectos pero en el cual habían entrado al baño y la caneca tenía papeles. Nos quedamos cuarto días (tres noches) y en ese tiempo lo único que hicieron de aseo fue cambiar la bolsa de la caneca del baño, no le hicieron aseo al baño ni al piso, ni siquiera cambiaron de posición las almohadas. La nevera no enfriaba mucho pero funcionaba, el problema de la nevera es que tenía óxido adentro y hongos en el caucho de la puerta.